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Cómo viven los presos VIP en la cárcel de Caseros

La Unidad cuenta con electrodomésticos que hacen más confortable la estadía.
Aunque finalmente consiguió su ansiado traslado al edificio Centinela de Gendarmería, donde ahora les hace compañía a los ex jueces Francisco Trovato y Carlos Branca, difícilmente Omar Fassi Lavalle mejore las condiciones de vida que tenía como preso VIP de la Unidad 16 de Caseros.
Allí se daba los más refinados gustos culinarios, miraba televisión por cable, pasaba largas horas navegando por Internet y hasta contaba con una suerte de custodio privado que cuidaba sus espaldas a cada paso: Francisco Di Maggio, el barrabrava de Boca condenado por el asesinato de dos hinchas de River.
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Y si a Fassi Lavalle la prisión no le impidió conservar gran parte de la lujosa vida que disfrutaba en libertad, al ex juez Carlos Wowe tampoco le impidió despuntar su vicio por el fútbol jugando casi todos los días un "picado'' con el resto de los presos VIP.

Hasta la semana pasada, Fassi Lavalle fue unos de los habitantes del pabellón más exclusivo de Caseros junto a Wowe, al ex secretario de Lucha contra el Narcotráfico Gustavo Green, al ex policía José Ahmed -acusado del secuestro de Mauricio Macri-, a Irineo Leal -preso por el atentado a la AMIA-, y a los ex policías adscriptos al juzgado de Hernán Bernasconi durante el Caso Coppola: Daniel Diamante, Carlos Gómez y Antonio Gerace.

Los Samanthos, como los llaman en el penal, ocupan el "chalecito'' de Caseros, una celda de tejas tipo coloniales y ventanas con delicados cortinados que dan al patio, ubicada frente al sector que habitaba Fassi Lavalle junto a Wowe y Green.

Angeles tras las rejas

Según contó a La Razón un preso VIP que estuvo alojado en la Unidad 16, todos los presos que están internados en el pabellón exclusivo "tienen muy buena relación, nunca hay peleas, porque son gente "bien'''. Suelen compartir la larga mesa que hay en el patio común que comunica a las celdas, donde además funcionan dos heladeras, un freezer y una cocina a la que accede como exponente del más fino arte culinario el ex comisario de la Policía Federal José Ahmed.

El pabellón VIP también está habitado por Irineo Leal, quien -según la fuente- destina la mayor parte del día -a punto tal que algunos ya lo toman con sorna- a proclamar su inocencia argumentando que "todo fue armado por el juez'' Juan José Galeano.

De acuerdo con la versión que hace correr por los pasillos de la cárcel, el block del motor de la Traffic-bomba utilizada para atentar contra la mutual judía fue "plantado'' en un contenedor que tenía escombros del edificio y, gracias a ello, los verdaderos autores del crimen nunca serán detenidos.

La mayoría de las celdas son individuales y están decoradas y equipadas conforme al nivel adquisitivo de los presos: todas cuentan con televisión por cable y baño individual, y algunas hasta tienen computadora y su correspondiente impresora.

"Muchos presos lo van a extrañar a Fassi. Es que desde el primer día que llegó intentó congraciarse con el resto de la población carcelaria regalando y haciendo gala de su status'', esbozó Marcelo Mazzeo, abogado defensor de los protegidos del juez Hernán Bernasconi.

Para su rito iniciático, el empresario acusado de evadir impuestos por 18 millones de pesos colmó el hall de entradas de la unidad penitenciaria con más de 30 bolsas con mercadería de un importante hipermercado, repartió una decena de colchones y un abanico de 500 tarjetas telefónicas entre sus nuevos compañeros.

Y por si sus tareas benéficas no fueran suficientes para garantizarse al menos una tranquila estada tras las rejas, contrató los servicios de Francisco Di Maggio, el barrabrava boquense, a cambio de una nada desdeñable mensualidad.

"Es que Di Maggio es un poronga (pesado), con él sí que no se mete nadie'', contó a este diario un agente penitenciario que pidió mantener su identidad bajo reserva.

Este informe es antiguo, pero conserva mucha actualidad.


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